Módulo 1

 Cuando trabajaba en el SEPE tenía una compañera que había estado yendo como voluntaria a la cárcel a través de un programa de acompañamiento, me contaba, la impresión que daba cuando se abrían y cerraban las puertas, ese sonido, y muy por encima, cómo se sentían algunas de las personas que estaban presas, y sobre todo lo desubicadas que se sentían al salir.

Al cambiar de oficina, tuve una compañera, antes de que se implantara la cita previa cuando la gente iba y cogía número al llegar, que se dedicaba a mirar a quién le tocaría atender si llamaba al siguiente número, ella siempre evitaba a las personas que tenía el subsidio 13 (excarceladas) . Las veces que le tocaba atender alguna persona que acababa de salir de prisión (porque no siempre sabes quién llega a tu mesa) se ponía muy tensa y eso se notaba en su trato, no es que fuera muy amable con nadie, o más bien con muy poca gente, pero con ciertos colectivos, se ponía más tensa, distante y cortante, claramente un ejemplo de discriminación directa.

En una ocasión (una de muchas), me tocó atender a un chico que acababa de salir de prisión, se le veía totalmente desubicado, ausente, me acordé de lo que me decía mi compañera y le pregunté que cómo se encontraba, si le costaba mucho estar fuera. La forma en que me miró a mí ya me dijo mucho, era como si por fin, alguien lo estuviera tratando como a una persona, no como un excarcelado. 

A veces no somos conscientes que con un simple ¿Qué tal? o una sonrisa podemos ayudar mucho a otra persona.

Considero que es básica la formación de las personas que trabajamos en la Administración Pública, sobremanera las que están cara al público. Estar cara al público no es fácil y en muchas ocasiones las situaciones te sobrepasan o no sabes cómo enfrentarlas, para muchas te vas preparando con la experiencia pero en otras necesitas unas nociones básicas.

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